8/5/2022

Principales Hormonas Sexuales en la Mujer

Las hormonas sexuales femeninas desempeñan un papel vital en la vida de la mujer. Algunas funciones reconocidas son el desarrollo sexual, la reproducción, el crecimiento óseo o la síntesis de hematíes.

Los hombres y las mujeres disponen internamente de la misma pluralidad en cuanto a hormonas sexuales se refiere, es decir en el tipo de hormonas que intervienen y ejecutan acciones. El cambio consiste en otros aspectos, ya que molecularmente existen diferentes concentraciones y la actividad e importancia que posee cada una de ellas varía de manera significativa.

En las mujeres, los ovarios y las glándulas suprarrenales son los principales productores de hormonas sexuales. Las hormonas sexuales femeninas incluyen estrógeno, progesterona y pequeñas cantidades de testosterona. También son importantes las hormonas gonadotrópicas (LH y FSH), estas hormonas hacen que los ovarios produzcan estrógeno y progesterona. Los esteroides ováricos (estradiol, testosterona y progesterona) modulan el deseo sexual o la libido en la mujer.

El estrógeno es responsable de las características físicas y la reproducción y se distingue en diferentes versiones. La estrona (E1), que es la hormona femenina que toma protagonismo después de la menopausia, el estradiol (E2), que es la principal hormona sexual producida por las mujeres no embarazadas y el estriol (E3), que aumenta durante el embarazo.

La progesterona es la hormona principal en la clase de hormonas denominadas progestágenos. Los progestágenos son hormonas sexuales (como los estrógenos y los andrógenos) que influyen en el desarrollo sexual durante la pubertad y están relacionadas con la reproducción.

La testosterona pertenece al grupo de los andrógenos y tiene funciones similares tanto en la mujer como en el hombre: la función sexual y libido, la aparición de vello corporal, el desarrollo de la musculatura, la contribución al buen estado de los huesos o la mejora en la capacidad cognitiva y el estado de ánimo y humor. Además, es importante tener en cuenta que los andrógenos son precursores para sintetizar estradiol.

Principales Hormonas Sexuales en la Mujer

Los estrógenos

Los estrógenos (el estradiol, la estrona y el estriol) son hormonas esteroides producidas por los folículos en desarrollo del ovario. Hay tres tipos diferentes de estrógenos:

La estrona

La estrona es la versión menos abundante dentro de los estrógenos y se sintetiza en el ovario y en el tejido adiposo a partir de la progesterona. También se la conoce como E1 o foliculina, su actividad comienza a ser más importante después de la menopausia. La estrona se transforma en sulfato de estrona, una molécula que actúa como reservorio ya que puede convertirse, si es necesario, en un estrógeno más activo, el estradiol. La estrona se sintetiza por medio de la enzima aromatasa a partir de la androstenediona, un derivado de la progesterona.

La estrona interviene en la producción de colágeno, vital en la reconstitución de la dermis. Esta hormona es beneficiosa para el metabolismo ya que ayuda en la formación del HDL conocido como el colesterol “bueno”, además es importante para reforzar el sistema cardiovascular y sistema óseo ya que previene la pérdida de calcio que se produce debido a la menstruación.

El estriol

El estriol  es un metabolito del estradiol y se produce a partir de la androsterona y tiene un papel importante durante el embarazo. Se forman en el ovario bajo el estímulo de hormonas gonadotrópicas procedentes del lóbulo anterior de la hipófisis. El estriol es responsable del desarrollo sexual normal en las mujeres y de la regulación del ciclo menstrual. Sustituye la falta de producción estrogénica en mujeres menopáusicas, y alivia los síntomas de la menopausia.

El estradiol

El estradiol se sintetiza a partir de la testosterona y es el estrógeno predominante en el organismo femenino durante los años fértiles. Durante los años reproductivos, la mayoría del estradiol en las mujeres es producido por las células granulosas de los ovarios por la aromatización de la androstenediona (producida en las células foliculares tecales) a estrona, seguido por la conversión de estrona a estradiol por 17β-beta hidroxiesteroide deshidrogenasa. Pequeñas cantidades de estradiol también son producidas por la corteza suprarrenal.

Esta hormona inicia el proceso de maduración sexual femenina, etapa comúnmente conocida como pubertad. En la infancia los niveles de estradiol permanecen bajos. Sin embargo, durante la pubertad, con la maduración sexual, los ovarios comienzan a secretar esta sustancia. En torno a los 12 años se produce la menarquia y la hipófisis sintetiza los precursores de las hormonas sexuales. Los niveles de estradiol disminuyen en torno a los 50 años, justo en el inicio de la menopausia cuando los ovarios detienen la producción de esta hormona.

El estradiol influye de manera clara en el desarrollo sexual en la pubertad. Se produce el desarrollo de las glándulas mamarias y de los ovarios. Además, interviene en otros cambios corporales característicos de esta etapa, como el ensanchamiento de la cadera, el aumento de vello en ciertas regiones y la distribución del tejido adiposo de reserva hacia las caderas.

El estradiol prepara al organismo femenino para otros dos procesos:

La ovulación mensual, ya que favorece la síntesis de la hormona luteinizante y regula la maduración de los óvulos, de esta manera cada mes madura un solo óvulo.

La organización de un posible embarazo, el endometrio se prepara cada mes para albergar al embrión en el caso de que sea necesario. También hay un cambio en la consistencia del moco vaginal para favorecer el desplazamiento de los espermatozoides.

La progesterona

La progesterona se sintetiza a partir de la pregnenolona, que a su vez deriva del colesterol, éste sufre una oxidación doble para producir hidroxicolesterol, produciendo así la pregnenolona. Esta reacción la cataliza el citocromo. La conversión de pregnenolona a progesterona tiene lugar en dos pasos.

La progesterona aparece por primera vez en el cuerpo de la mujer en la pubertad, con la primera menstruación. Tras la ovulación, cuando el óvulo es expulsado, el folículo se encarga de producir progesterona durante la fase lútea del ciclo. La progesterona es una hormona sexual femenina que se libera en los ovarios primero y en la placenta después, cuyas funciones están relacionadas con el ciclo menstrual, el embarazo y la lactancia.

Uno de los objetivos principales de esta hormona es hacer que el endometrio esté receptivo al embrión y pueda “acogerlo” en las mejores condiciones. Si esto no pasa, el endometrio se desprende del útero y se expulsa del cuerpo; es lo que conocemos como sangrado menstrual.

La progesterona en el embarazo también tiene muchas funciones. Una vez iniciada la gestación, lo más importante es mantener el tejido uterino de forma óptima para el desarrollo del feto. Tras el parto, la progesterona sigue trabajando en la etapa de la lactancia materna, al preparar las glándulas mamarias para que secreten leche. Es, por tanto, una hormona que acompaña a la mujer desde su menstruación hasta después del parto.

Andrógenos en la mujer

La testosterona es de vital importancia también en las mujeres, aunque la concentración de este andrógeno se encuentra en cantidades ínfimas respecto al hombre. La enzima 5α-reductasa metaboliza la testosterona periféricamente en los tejidos blancos dando lugar a la dihidrotestosterona (DHT), que es el andrógeno más potente y también es el que más afinidad tiene para unirse al receptor de andrógenos.

Dentro de las células, la DHT se vuelve a metabolizar de modo que las concentraciones de sus metabolitos proporcionan un índice de la exposición del tejido a los andrógenos. La aromatización de la testosterona a estradiol se produce en los ovarios y los tejidos extragonadales, siendo estos últimos la fuente principal de producción de estrógenos después de la menopausia.

La testosterona es una hormona femenina importante pero enigmática. Actúa directamente como un andrógeno, además de ser un precursor obligado de la biosíntesis del estradiol. Durante los años reproductivos, en las mujeres la testosterona es producida por los ovarios y por la conversión periférica de la androstenediona y el sulfato de dehidroepiandrosterona (SSDHEA), que son pre andrógenos sintetizados por los ovarios y las glándulas suprarrenales. En las mujeres premenopáusicas, los pre andrógenos contribuyen aproximadamente al 50% de la testosterona circulante.

Las concentraciones de testosterona comienzan a aumentar en las niñas entre los 6 y 8 años, cuando la maduración de la zona reticularis adrenal da lugar a la mayor producción de DHEA, anunciando el inicio de la adrenarquia. La producción cíclica de testosterona por los ovarios comienza con la aparición de la ovulación; las concentraciones llegan a un pico máximo en la mitad del ciclo y se mantienen elevadas durante la fase lútea.

La disminución fisiológica de la testosterona con la edad no está relacionada con la menopausia natural. Se desconoce la razón de esta declinación pero lo más probable es que se deba a la menor producción derivada de la hipofunción de los ovarios y las glándulas suprarrenales.

Hemos conocido las principales hormonas sexuales en la mujer, parte de su fisiología y el porqué de su importancia. La vía estrogénica tiene la importante misión de «prepararlo todo» para la ovulación y la fecundación. La progesterona, en cambio, transforma el tejido que recubre las paredes internas del útero, que se denomina endometrio, para acoger el óvulo en caso de ser fecundado. La regla o menstruación es una de las «consecuencias» de la acción de los estrógenos. De hecho, la menstruación no es más que la eliminación de este tejido (endometrio) junto con la sangre que se desarrolla en caso de que no se produzca un embarazo.